HITCHCOCK, más alla del suspense. Fundación Telefónica (5 octubre, 2016-5 febrero, 2017)
El séptimo arte está de celebración, gracias a la exposición que la Fundación Telefónica dedica al maestro del suspense, Alfred Hitchcock, la primera que se organiza en España en torno al conocido cineasta británico. Hitchcock, más allá del suspense, mimada y comisariada por el también director de cine Pablo Llorca, ofrece rincones llenos de fotogramas ampliados, bocetos de decorados, carteles, vestuario y secuencias de películas, que se convierten al instante en un montón de imágenes muy conocidas, no por ello menos interesantes, por la mayor parte del público que acuda a la exposición.
Para los más jóvenes quizás sea un descubrimiento, una comprobación de la genialidad de alguien de quien habían oído hablar a sus padres y profesores. Para el resto, que recuerdan haber visto casi todas sus películas en la televisión, en blanco y negro (la mayoría) también será un descubrimiento, pero esta vez de su carácter, de los trucos que usaba, una forma de desvelar sus misterios y del porqué de sus preferencias.
Alfred Hitchcock (Londres, 1899-Los Ángeles, 1980) fue director de cine, guionista, productor y editor. Se hizo especialmente famoso por aparecer de manera fugaz en todas sus películas durante cincuenta años, desde su primer guiño en El enemigo de las rubias, hasta el último, en La trama. Fue el cineasta más comercial en Gran Bretaña y EEUU, donde se hizo famoso, además, por su programa de televisión, emitido en la televisión americana durante 10 años.A través de toda su carrera desarrolló su estilo personal e inconfundible, convirtiéndose en un maestro del suspense y del thriller psicológico. Consiguió introducir en sus películas sus obsesiones, sus pasiones, con la mayor calidad y profesionalidad posible, y hacerse millonario y popular con ello.
Alfred Hitchcock se encargaba de todo no sólo de dirigir, (como muestra la exposición)…todo quedaba supervisado por él, hasta los títulos de crédito y la comercialización de sus películas. Siempre en busca de la perfección. No obstante, se rodeaba de fieles colaboradores, escogidos de entre los mejores, para preparar todo tipo de detalles: vestuario (Balenciaga, Christian Dior), decorados (Dalí, Picasso), los escenarios (hay bocetos de Le Corbusier en la muestra). El conjunto de todo ello reflejaba muy fielmente el tiempo en el que fueron rodadas sus películas,consiguiendo una perfecta simbiosis de realidad cotidiana y horror gótico.
Siguen fascinando títulos como Vértigo, Psicosis, Los pájaros….(las tres de su etapa de mayor éxito: finales de los cincuenta, principios de los sesenta), que se han convertido en las mejores películas del séptimo arte. Algunas escenas de estos títulos aparecen en la exposición en forma de fotogramas ampliados o secuencias, y comprobamos que son auténticos iconos del cine del siglo XX (la escena de las cuchilladas en la ducha, 45 inquietantes segundos, de Psicosis, o el ataque de Los pájaros a Tippi Hedren).

A lo largo de las salas, casi en penumbra, para conservar un tanto el suspense, podemos desvelar misterios que nos hacía vibrar en sus películas, como el ataque de Los pájaros, (1963). Utiliza el recurso de la superposición de capas. Combinando distintos planos de aves rodados previamente consigue un efecto de acumulación muy inquietante, como reza una cartela de la exposición. Asimismo utiliza otros trucos, como el efecto Schüfftan, consistente en insertar a los actores en un espacio donde solo era real una pequeña porción del decorado, y el resto, la parte más espectacular, se evocaba a través de una pintura o una fotografía reflejada en el espejo.
La exposición sigue un orden cronológico, desde la primera película de Alfred Hitchcock, rodada en 1925, El jardín de la alegría. Hasta la década de los cincuenta no consiguió reconocimiento como autor (gracias a la crítica francesa , a través de Cahiers du Cinéma, revista que apareció en 1951), aunque ya había estrenado títulos como Rebecca, Recuerda (Spellbound, que contó con los diseños de Dalí) o Encadenados. El verdadero éxito vendrá con títulos tan sugerentes, y que no cansan nunca, como La ventana indiscreta, con la inolvidable pareja de James Stewart y Grace Kelly, una de las rubias favoritas de Hitchcock, ( con la que contará además para Atrapa a un ladrón, y Crimen perfecto).

Grace Kelly en La ventana indiscreta (Rear Window, 1954)
Otro de los obsesiones del cineasta británico, que aparece en la exposición, es el tratamiento de hombres y mujeres en sus películas. Fueron famosas sus actrices rubias, como la mencionada Grace Kelly, Joan Fontaine, Ingrid Bergman y Tippi Hedren. Ésta última, protagonista de Los pájaros y de Marnie la ladrona, sufrió al rodar algunas escenas, por la obsesión del propio Hitchcock, tachado en muchas ocasiones de misógino. Según C. Boyero uno de los seres más geniales, atormentados y perversos que parió el siglo XX.
La relación entre los dos sexos es una constante en la obra de Alfred Hitchcock, el deseo siempre presente, relaciones muy complejas, voyeurismo, como en La ventana indiscreta. Amores imposibles, obsesivos, filiales y de trágico final que, en ocasiones, cargaban las escenas de sus películas de tensión y erotismo. Destacan las secuencias de besos de sus películas, repetidos hasta la eternidad, en una de las salas oscuras de la exposición.
En 1976 rodó su última película , La trama (Family plot), tres años después American Film Institute le concedió el premio a la labor de toda una vida y el título de Sir, por la reina Isabel II. Morirá un año después, en 1980, en su casa de Los Ángeles, a los 80 años de edad.
Con la muerte en los talones, Sospecha, La soga, Cortina rasgada, títulos que nos vienen a la mente mientras paseamos con el corazón encogido, por las salas dedicadas a un maestro que nos sigue sobresaltando con sus películas. De enorme producción, en medio siglo rodó 55 largometrajes, nunca ganó un Óscar al mejor director, fue cinco veces nominado (Rebecca, Naúfragos, Recuerda, La Ventana indiscreta y Psicosis), y cinco veces perdedor (aunque sí le concedieron los premios de mejor película y mejor fotografía para Rebecca).
La exposición se cierra con una gran sombra del perfil inconfundible de Alfred Hitchcock, la misma que ha dejado sobre nuestras mentes y sobre la historia del cine.
Anap.


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Joserra
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Habrá que visitar la exposición, sin duda. Un auténtico genio que en su época, como tantos otros, fue menospreciado, hasta que los nuevos directores europeos de Cahiers lo reivindicaron como autor.
Con el estreno hace unos meses del documental que recogía las imprescindibles conversaciones de Hitchcock con Truffaut, esta exposición parece un complemento muy apetitoso.
Gracias por recordarla.
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loqueelcinenoconto
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Reblogueó esto en lo que el cine no contó.
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Joserra
| #
Bastante decepcionante la exposición. Casi es mejor lo que ha escrito Ana que lo que se le puede sacar a la muestra. Una mera colección de pantallas con escenas de algunas películas con unas muy escuetas explicaciones. Algunos storyboards y fotografías y poca cosa más. Creo que se queda muy pequeña para una figura tan enorme. Quizás sea interesante para los más jóvenes, que probablemente no están familiarizados con la obra del maestro, y consiga que les pique la curiosidad.
He aprovechado para ver la que terminaba hoy en la segunda planta, titulada “Terror en el laboratorio”, también relacionada con el cine y la literatura.
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